Como creador chileno, colaborar con Una Gran Avenida (UGA) fue un proyecto especialmente significativo para mí.
Lo que más me inspira de UGA es su propósito: empoderar a los pequeños negocios para que prosperen en un mundo dominado por grandes monopolios.
Formar parte de esa visión —dar a los comercios locales de Santiago una presencia digital sólida— fue algo profundamente valioso.
Con el fundador Mauricio, compartimos este objetivo de fortalecer las economías de barrio.
Comenzamos con un taller estratégico para definir el propósito central de la marca, lo que sirvió directamente como base para la identidad visual.
El diseño UX/UI se desarrolló para ser lo más intuitivo posible, tomando una sutil inspiración de las nostálgicas “Páginas Amarillas”, pero con una estética limpia y contemporánea.
En el aspecto técnico, diseñé una arquitectura de backend escalable para el directorio, lo que permite que UGA crezca fácilmente, añadiendo nuevos barrios y categorías de negocios sin dificultad.
Este proyecto fue un poderoso recordatorio de que el diseño y la tecnología pueden ser verdaderas herramientas para construir comunidad, creando una plataforma dinámica donde los residentes pueden encontrar y apoyar a los negocios locales que dan identidad a su barrio.